El imperio que creó en el wrestling nunca fue suficiente para Vince McMahon y en varias ocasiones este trató de meter sus zarpas en otros deportes. Sin embargo, siempre parece querer hacerlo desde el punto de vista de «¿y si mezclamos este deporte con el wrestling?». El fútbol americano, el beisbol, el baloncesto…Todos pueden generar más ingresos y atraer más fans que el wrestling, pero carecen de las entradas épicas, de los personajes que engrandecen todavía más a los atletas. Si cogemos todos estos elementos que el resto de deportes no tienen pero que habían logrado elevar el producto de la WWF, y los añadimos a cualquiera de estos otros deportes tan exitosos, estaríamos creando el producto de entretenimiento definitivo. ¿Verdad? ¿¡Verdad!? Pues Vince McMahon nos ha demostrado varias veces que no. Suele ser bastante conocido entre los fans el experimento de la XFL (al que se intento resucitar hace unos años) en el que McMahon creó una nueva liga de fútbol americano con desastrosos resultados, pero no se suele hablar tanto de otro proyecto creado por él en donde trató de revolucionar el mundo del fisicoculturismo. Hablamos de la WBF, la World Bodybuilding Federation.

Orígenes (1990)

La IFBB ha sido históricamente la gran organización del mundo del fisicoculturismo. En los últimos años esta disciplina había ganado cierta popularidad gracias a la aparición de participantes como la futura estrella del cine Arnold Schwarzenegger, o Lou Ferrigno, quien interpretaría al increíble Hulk en una popular serie de televisión. Al mismo tiempo, ir al gimnasio se estaba volviendo en un hobby cotidiano para el ciudadano de a pie, los programas de fitness se ganaban un hueco en la parrilla televisiva, y aparecía un mercado como el de las cintas de VHS donde la gente compraba competiciones por ver quien tenía el mejor físico. Tal vez porque lo veía un mercado menos establecido que el de otros deportes, y que tenía ciertas similitudes con el mundo del wrestling en donde el físico de los luchadores tenía una gran importancia, Vince McMahon pareció ver una oportunidad de ampliar su imperio. Para ello Vince se alió con el fisicoculturista Tom Platz.

La entrada de estos en el fisicoculturismo no fue tan rompedora como anunciar de primeras la creación de una nueva federación, sino que fueron metiendo poco a poco la patita con la creación de una revista, Bodybuilding Lifestyles, y la salida de una gama de suplementos para deportistas llamada ICOPRO, que si has visto shows de la WWF de comienzos de los 90 seguramente recuerdes porque era promocionada en casi todos los shows. Poco a poco empezaron a salir rumores de que Vince estaba más que dispuesto de crear una nueva federación, pero esto no se hizo oficial hasta la celebración de Mr. Olympia 1990, uno de los grandes eventos de la IFBB, donde Tom Platz apareció para hacer el anuncio. La mentalidad de querer mezclar wrestling y fisicoculturismo parecía estar establecida desde el principio, con Platz diciendo en un show de la propia IFBB como iban a patearle el culo y tratando de firmar algunos de los participantes en el evento para la nueva compañía. Por otro lado, la nueva revista de Bodybuilding Lifestyles, como no tenía nada que contar sobre la WBF porque todavía no había hecho ningún show, si cubría lo sucedido en la IFBB, pero básicamente para criticar todo lo que se hacía.

El primer show (1991)

La nueva WBF ofrecía mejores sueldos que lo que los competidores habituales de la IFBB solían recibir, pero a pesar de eso la nueva empresa no logró que los culturistas llegaran a firmar en oleada. La mayoría se mostraron dubitativos de si este proyecto sería factible a largo plazo, y a sabiendas de que firmar con McMahon haría ponerse en contra a la IFBB, prefirieron quedarse como estaban. Por ejemplo, Shawn Ray, una de las personas a las que WBF intentó contratar, contó como la propuesta de McMahon y compañía era la de tener una competición amañada en donde los ganadores fueran decididos en cuanto a su caché. Cuanto más dinero le costase a la compañía, más alto quedaría en el ranking para ser mejor posicionado. Además los contratos que ofrecían eran similares a los que se hacían en el wrestling donde la empresa se quedaba con los derechos de imagen de los fisicoculturistas por lo que nadie podía hacer nada fuera de la compañía sin el permiso de esta.

Todo esto no impidió que para mediados de año la WBF tuviera un roster lo suficientemente grande con el que poder realizar su primer show, el cual se realizaría 15 de junio de 1991, teniendo lugar en el Trump Plaza de Atlantic City. Un mes antes, la IFBB había realizado un show el cual abría con la imagen de 13 tumbas, las cuales representaban a las trece personas que habían firmado con la WBF. En cuanto comenzó el primer evento de la nueva compañía se observaba que esto no era fisicoculturismo de la forma que se había estado viendo hasta ahora, sino una versión que trataba de asemejarse a la WWF tanto en producción, como en la presentación de los deportistas. Todos los participantes (los cuales fueron bautizados como Bodystars) tenían un gimmick el cual llevaban al escenario. Por ejemplo, si a uno le tocaba el personaje de surfero, tenía que hacer la rutina habitual de estos concursos pero llevando una tabla de surf. Además, antes de la salida de cada uno, emitían un vídeo promocional de cada uno ellos con imágenes de su vida cotidiana. Aquí recaía el gran problema del formato. Añadir al fisicoculturismo la producción de WWF podía ser un plus de cara al espectáculo, pero cualquier otro elemento del wrestling en un deporte de competición real se veía completamente absurdo. Hablando de la WWF, el roster de la empresa estaba bastante enfadado con la creación de la WBF ya que los nuevos fichajes estaban recibiendo sueldos similares a los suyos pero sin los riesgos y esfuerzos físicos que conlleva tener un combate. Eso no impidió que la empresa obligara a los luchadores a promocionar la WBF en varios segmentos de la programación de la WWF. Tampoco ayudaba al programa que las Bodystars fueran considerados como fisicoculturistas de segunda para los entendidos, por lo que básicamente dependías de atraer nuevos fans que no conocieran de la materia. Por último, tal y como hemos citado antes por parte de Shawn Ray, al acabar el show todo el mundo dentro de la industria parecía tener claro que todo había estado amañado, siendo el ganador Gary Strydom, casualmente el luchador mejor pagado.

Cierre de la empresa (1992)

El primer show celebrado no cosechó grandes números en PPV ni en venta de vídeos, pero Vince McMahon no iba a rendirse sin intentar dar un último golpe en la mesa. Para empezar logró una pequeña franja en USA Network para emitir un programa llamado Bodystars; donde los miembros de la WBF nos mostraban sus rutinas de entrenamiento y forma de vida. Después, su gran apuesta fue contratar a Lou Ferrigno, al que le ofreció el contrato más alto de la historia del fisicoculturismo. Vince tenía la esperanza de que la popularidad de Ferrigno en televisión hiciera que los fans le dieran una oportunidad a este nuevo producto y su contratación fue anunciada a bombo y platillo, incluso en los programas de la WWF. El enfrentamiento entre Ferrigno y el campeón de la WBF, Gary Strydom, era el gran foco de promoción del segundo PPV de la compañía e incluso Ferrigno llegó a aparecer en Bodystars para promocionar su llegada. Solo hubo un pequeño problema, y es que Ferrigno no acabó firmando por la compañía, por lo que al final no solo no fue el golpe de efecto que haría remontar a la empresa sino que además la WBF había quedado en evidencia al anunciar la contratación de alguien que todavía no estaba atado.

Otra bala que la WBF creía tener era Lex Luger, quien había abandonado la WCW a comienzos de 1992. Luger era un nombre reconocido en el mundo del wrestling (su última lucha en WCW había sido perder el título contra Sting) y como su anterior contrato en WCW tenía una cláusula que le impedía competir en otras compañías de wrestling, Vince acordó con él contratarlo para la WBF, ya que aunque no tenía experiencia como culturista, si tenía un físico que lo hacía destacar y a la vez podía atraer la atención de algunos fans del wrestling. Sin embargo la WBF recibió otro mazazo cuando Lex Luger sufrió un accidente de moto lastimándose gravemente su brazo derecho impidiéndole realizar cualquier esfuerzo físico, por lo que acabó siendo utilizado como co-presentador del programa Bodystars. Cuando se recuperó, la WBF ya no existía y acabó debutando como luchador de la WWF en Royal Rumble 1993.

A pesar de todos estos contratiempos, el mayor golpe que sufrió la WBF fue el juicio en el que se vio envuelto Vince McMahon por distribución ilegal de esteroides entre los miembros del roster de la WWF. Esto pudo haber llevado a Vince McMahon a la cárcel, por lo que el tener una compañía de fisicoculturismo donde los participantes claramente estaban tomando esteroides era claramente perjudicial a su causa. Esto llevó a la WBF a atar más en corto a sus chicos lo que provocó que en el segundo evento de la compañía en 1992 todos los participantes lucieran un físico menos impresionante que un año antes matando todo el atractivo del espectáculo. Este segundo show fue un completo desastre con solamente unas 3.000 ventas en PPV, lo que le convierte en el show producido por Vince McMahon con peores números de la historia (y estamos hablando de que la WWE llegó a poner en PPV algunos shows de Divas posando y poco más). Para compensar la ausencia de grandes estrellas y el decepcionante físico de los participantes, la WBF redobló su apuesta por parecerse a la WWF contando en el show con Mene Gene Okerlund de presentador y Bobby Heenan de comentarista. Además los participantes ya no tenían vídeos de presentación donde se les veía entrenar y pasar el día, sino que ahora en 100% gimmick y veíamos cosas como a alguien escapando de la cárcel golpeando a los guardias solo para poder posar semidesnudo en la WBF. El desastre de este segundo show llevó al cierre inmediato de la compañía. Lo único que quedó en pie fue la línea de productos ICOPRO ya que se pensó que al menos podrían liquidar las existencias de estos hasta su cierre en 1995. En lo que sería la última aparición de la mayoría de los Bodystars, se organizó un duelo entre la WWF y la WBF en donde varios miembros de ambos rosters competirían en un duelo de tirar de la cuerda en donde la WWF logró imponerse a los impresionantes físicos de la WBF.

Una respuesta a “La WBF, la aventura de Vince McMahon en el fisicoculturismo”

  1. Avatar de Jota Eme
    Jota Eme

    Seguramente todo ese despropósito sonaba espectacular en la cabeza de McMahon

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